martes, 4 de octubre de 2016

11/06/2016: El Señor del Cabo

Seguro que ya lo he dicho más veces por aquí, seguro que en alguna otra ocasión os habré contado lo que seguramente haya sido uno de los mejores vuelos que he hecho nunca. Cuando esto ocurre suele ser porque se juntan distintos factores que hacen que ese vuelo merezca ser recordado con especial cariño.

El vuelo que os cuento hoy no es uno de los mejores en absoluto, es el mejor vuelo que he hecho nunca, sin duda alguna.

Como viene siendo habitual, desde que la idea de hacer un vuelo surge suele pasar algún tiempo hasta que se lleva a cabo; y lógicamente surgen compromisos ineludibles que hace que los planes vayan cambiando. Para el vuelo anual a Castellón, planificado para el pasado 11 de junio de 2016, por H o por B se fue "cayendo" la gente según se acercaba la fecha y nos encontramos mi socio y yo con un avión reservado por todo el día, nadie a quien rendir cuentas (salvo nuestras respectivas esposas :-P) y lógicamente era cuestión de tiempo que viendo mapas y previsiones meteorológicas tan fantásticas por toda España que alguno de los dos propusiera una idea que llevábamos maquinando mucho tiempo:

¿Y por qué no vamos a Santander?

Mariposas en el estómago, replanificación, cartas, fichas de aeródromo... Todos son magníficos ingredientes para una Gran Aventura que he llamado El Señor del Cabo.

Replanificar no cuesta si la dicha es buena!
A pesar de lo poco y mal que he dormido esta noche por los nervios del viaje jeje, ¡qué poco cuesta levantarse cuando vas a hacer algo que te apasiona!. No hay sueño, no hay pereza... igualito que los lunes :-\

Antes de las 9:30 locales mi socio y yo nos saludamos como siempre muy afectuosamente a los pies de la Torre de Control del Aeropuerto de Cuatro Vientos con la ilusión del "pedazo" de vuelo que nos vamos a pegar.

A pesar de que la meteo en Santander no es precisamente buena en estos momentos, todas las previsiones indican que va a mejorar a lo largo de la mañana por lo que no nos preocupamos en exceso. El viento es de componente oeste/noroeste (esto hace que la aproximación sea entrando por la bahía!) y el techo de nubes no está excesivamente bajo (y tampoco parece que sea muy compacto). Las previsiones en ruta son muy parecidas a las que tenemos en Madrid y las nubes podrían aparecer a partir de Burgos, cosa lógica ya que es cuando comienza la Cordillera Cantábrica.

METAR LEXJ 111000Z 31008KT 280V350 9999 SCT024 BKN056 19/12 Q1018

TAF LEXJ 110800Z 1109/1209 28008KT 9999 SCT020 SCT055
         TX20/1115Z TN14/1206Z
         PROB30 TEMPO 1112/1117 34010KT

Con este briefing damos por buena la meteo para el viaje y continuamos con los preparativos previos al vuelo: desayuno, micción, plan de vuelo y entrada a plataforma hasta nuestro avión para hacer su revisión correspondiente y llenado de combustible.

Avión del Club sometido al bombardeo indiscriminado del parque infantil del RACE
Siempre me pasa que habiendo seguido uno por uno los ítems de la checklist, llegando al apartado de "Puesta en Marcha" ya acomodado en el avión, vuelven las mariposas a mi estomago con la incertidumbre de si no tendré problemas con el arranque y tengamos que dar por acabado el vuelo antes de despegar. No es el caso. Una vez que grito "LIBRE" y giro la llave, los cilindros del Lycoming comienzan su baile, ayudados por el motor de arranque, hasta que es capaz de hacer por sí mismo su sincronizada coreografía que suena a música celestial.

METAR LEVS 110800Z 04004KT 320V110 CAVOK 23/11 Q1015
Llamamos a Torre que nos autoriza a rodar a Bravo y posterior punto de espera de la 28 donde hacemos las últimas comprobaciones y pruebas de motor hasta que estamos listos salida y nos autorizan a despegar. Gases a fondo, anemómetro vivo, 65 nudos y...comienza el vuelo!

Abandonamos por W y pasamos con frecuencia de Madrid Control que nos autoriza a ir subiendo hasta 8.500 pies para cruzar la Sierra. La verdad es que se agradecen esos detalles que ayudan infinitamente a aligerar el vuelo (y el horómetro). Lástima que mi despiste durante el ascenso hizo que en vez de dirigirme al paso de Los Leones por derecho me fuese para Ávila con su correspondiente desvío. SUSPENDIDO! :-P

Una vez solventado este contratiempo el vuelo transcurre muy tranquilo. Vamos charlando y escuchando por frecuencia los aviones gordos mientras estamos atentos de posibles aves (no es broma, después de los últimos y fatales incidentes mirar fuera más de lo normal se ha convertido en algo obligado). Cuando la calidad de la recepción de la radio se deteriora nos pasan con otra frecuencia que nos sigue atendiendo fantásticamente.

¿Puede haber algo más bonito que los instrumentos de un avión en vuelo?
La atmósfera está muy estable y en estas condiciones es muy fácil volar el avión. Yo por mi parte voy chequeando los tiempos que tengo marcados en mi carta con los que me da el cronómetro y cambiando de depósitos cada media hora. Pasamos Valladolid y es un hecho importante ya que es la primera vez en mi vida que voy a atravesar esta "frontera psicológica" que no he franqueado nunca antes volando en avioneta (Garray yo creo que está más o menos a igual distancia).
Cuando vamos llegando a Burgos y nos pasan con su frecuencia (AFIS) comprobamos que hay bastante actividad (que raro). Tardamos en darnos cuenta de que hoy había un fly-in a este aeropuerto y una morcillada cortesía del Real Aeroclub de Burgos.

Burgos y su fina capa de nubes
Cruzando por la vertical del aeropuerto de Burgos (LEBG)

A pesar de una fina capa de nubes sobre la capital, nada nos impide disfrutar de las vistas de cruzar por la vertical de la pista del aeropuerto. Es la primera vez que recuerdo cruzar por encima de una pista tan grande de un aeropuerto comercial activo y reconozco que está muy bien :-P

A lo lejos vemos ya la Cordillera Cantábrica y la esperada, que no deseada, capa de nubes. Desde cerca no parece gran cosa y solamente tenemos que decidir si pasarla por arriba o por debajo. La verdad es que no hay muchas dudas y los argumento de que no tenemos ni idea de como es de abrupto el terreno por esta zona y cómo es de grande la separación que hay suelo-nubes, es suficiente para que vayamos por arriba con el razonamiento de que nunca nadie se ha chocado contra el cielo.

Volar por encima de nubes no es lo más cómodo que hay a pesar de lo bonito que es 

Pilotar en estas condiciones da mayor sensación aún de estar volando

No pasamos mucho tiempo por encima de las nubes, calculo que unos 15 o 20 minutos máximo, y en algún momento se podía ver algún hueco que nos mostraba un terreno bastante "incomodo" para tener que aterrizar :-P. Mientras, intentamos contactar por radio con Santander Aproximación (no hay mucha cobertura y hasta que no estás prácticamente sobre E1 solo se oye la estática) y cuando lo conseguimos nos autorizan para E2 a lo que tenemos que responder que vamos a buscar un agujerillo para descender sin meternos en nubes y que posteriormente procederemos . Como dice el refrán: "Siempre hay un hueco para un piloto honrado" y este no tarda en aparecer, al menos para mi  menudo susto de Álvaro que no lo vio y pensaba que se me había ido la cabeza, jeje. Y es en este momento cuando das gracias a Dios por ser piloto y poder disfrutar de semejante espectáculo visual. Cuando te reafirmas en el motivo que te ha llevado a querer volar y puedes vivir un momento mágico que ya los has vivido tantas veces en la imaginación que te cuesta creer que sea real porque es mucho mejor de como lo imaginabas. La piel se eriza y te emocionas de tal manera que no lo puede expresar con palabras.

Atravesando ese hueco pasamos de un cielo azul y un mar de nubes a la preciosa vista de la costa santanderina y el verde de los prados. Os dejo parte de un vídeo con esta aproximación que al final de la entrada podéis disfrutar completo y con calidad HD cortesía de Álvaro


Por radio, aproximación de LEXJ nos autoriza a seguir por línea de costa a nuestra discreción. En este momento ya nos damos cuenta de que control tiene pinta de que va a ser plenamente colaborativo y su trato nos va a ayudar a hacer la experiencia aun más grata si cabe.


La costa santanderina con el verde de sus prados y de sus aguas turquesas
A las 13 horas aproximadamente estamos encarando corta final de la  29 del Aeropuerto Seve Ballesteros Santander. Una aproximación regulera junto con una toma del mismo palo me dejan con un sabor de boca agridulce del que no tardo en reponerme mientras seguimos al "amarillo". Lástima de que a pesar de sus correctas indicaciones mi dislexia torpeza hace que ejecute lo contrario de lo que me indica y estacionemos malamente :-P
Mientras repostamos charlamos con la simpática señalera que nos cuenta que esta mañana estaba lloviendo pero que ahora tiene pinta de quedarse un día estupendo. La suerte nos sonríe. Dejamos el avión preparado para la vuelta, le doy las llaves a mi socio y recorremos la plataforma para salir de la terminal y pillar un taxi que nos lleve a algún sitio que podamos tomar algo y aprovechar las pocas horas que nos separan del vuelo de regreso.

METAR LEXJ 111100Z 31006KT 250V010 9999 FEW026 21/11 Q1017
El Machi es una taberna con más de 100 años de historia en pleno paseo de Santander que ya me la habían recomendado hace tiempo y además es el sitio elegido por Álvaro para poder disfrutar gastronómicamente. Como es pronto todavía no hay mucha gente y somos atendidos rápidos a la par que amables. Tras terribles momentos de incertidumbre al no saber que pedir de su rica carta nos decantamos por unas espectaculares anchoas, unas rabas y una tortilla de pulpo espectacular. No lo hacemos nada mal, vaya que no.

Mi compi con un agobio de no-te-menes por la decisión de tener que elegir entre un montón de cosas ricas
Evidencia de las ricas viandas con las que nos agasajamos

Ahora toca hacer un poco de turismo en modo paseo, así que tras una larga caminata de unos 10 minutos nos paramos frente al embarcadero y con mirada cómplice decidimos descansar mecidos por las olas del barco que hace la ruta Pedreña-Somo, un trayecto circular completo que tiene una duración aproximada de una hora y encaja bastante bien con el tiempo que tenemos planificado y disponible. Dicho y hecho, nos hacemos sitio en la cubierta de la popa y a hablar como cotorras mientras somos mecidos por las olas y nuestras melenas ondean al viento.



Es en el trayecto de Pedreña a Somo cuando entra en escena el señor que da nombre a la entrada de este blog, el Señor del Cabo. Un antiguo representante farmacéutico que se ve forzado a cambiar de vida y pasar del estrés laboral al que nos vemos todos sometidos diariamente a una vida mucho más tranquila dedicada a la compleja tarea de amarrar el barco con el cabo. Una curiosa conversación sobre como un empleo que a priori puede parecer casi un sueño se puede convertir en odioso pesado cuando se hace lo mismo día tras día durante 12 horas. Al menos conseguimos romper la rutina para El Señor del Cabo cuando casualmente nos comentó que hacía unas horas había visto "una avioneta blanca cruzando la bahía muy rápido y bajito" y tuvimos que confesarle que éramos nosotros una vez verificada la hora y el rumbo seguido.

Lo bueno de que en estas fechas el ocaso se produzca a horas casi irrespetuosas es que podemos aprovechar aun más el día y tenemos tiempo para dar un buen paseo hasta la Playa del Camello y tomar algo en la terraza de la Federación Cántabra de Tiro Olímpico.

No nos queremos ir pero el tiempo pasa y aun queda buscar un taxi (tarea nada fácil), llegar al aeropuerto, buscar la oficina ARO en una Terminal desértica, hacer el plan de vuelo y pagar las tasas, revisión del avión... vamos, que rápido, lo que se dice rápido no va a ser así que nos ponemos en marcha.

- Taxi!, al aeropuerto, por favor! (decir esta frase nos llevo casi 20 minutos ya que un domingo por la tarde en Santander no es fácil encontrar uno vacio)

Damos un par de vueltas por la terminal completamente vacía con el fin de encontrar la oficina ARO sin éxito y no nos queda más remedio que preguntar en un establecimiento abierto, un Relay, por ella pero como si preguntásemos en chino. La única información que conseguimos obtener es que las oficinas están en la planta de arriba y... Bingo!

Solo falta el "mojón" ese que recorre las calles en los pueblos fantasma de las pelis de vaqueros

Lo que nos costó encontrar este dichoso cartelito!

Abonamos las tasas y rellenamos el plan de vuelo antes de dirigirnos a la salida que da a la plataforma y que no se abrirá hasta que personal de seguridad venga y nos acompañe hasta nuestro avión 0_o. Curiosa medida.

Mientras mi socio comienza la revisión yo me dirijo al hangar que tiene Protección Civil o algo así para ver si me dejan hacer uso de su WC (tanto líquido ingerido pasa factura) y me entero de que están a punto de salir con el heli de rescate ya que por lo visto un montañero se ha quedado atrapado o algo así.

Una vez acomodados y listos, somos autorizados a rodar y despegar por la 29 (a pesar de que mi socio tuviera ganas de despegar por rodadura, jejeje), justo la pista contraria a nuestro aterrizaje lo que nos va a permitir salir por la bahía y volar por línea de costa hasta Suanzes (W1)

METAR LEXJ 111630Z 02005KT 350V080 9999 FEW050 20/12 Q1017

Abandonamos la línea de costa para adentrarnos tierra dentro hacía la meseta
El vuelo transcurre sin novedad, menos nubes que en el vuelo de ida y la atmósfera igual de estable lo que nos hace disfrutar como enanos.

Es difícil encontrar vistas mejores

La entrada a Cuatro Vientos la hacemos por N y debido a un par de tráficos en circuito nos tienen haciendo esperas que nosotros amenizando echándonos unas buenas risas, de esas que casi ya no puedes ni respirar y que apuntito estuvieron de incapacitarnos :'-D

METAR LEVS 111900Z 30010KT 260V330 9999 FEW050 27/03 Q1014

Un poco de viento y sobre todo el sol cegadorquemaretinas de la 28 hace que me socio se tenga que esmerar para hacer la toma que por cierto resuelve de forma magnífica como podréis comprobar en el vídeo que os dejo a continuación con un resumen del día de hoy y que Álvaro ha sabido montar y documentar a la perfección ;-)


Todo lo que diga del vuelo de hoy se queda corto. Ha sido un vuelo perfecto, sin incidente alguno de ningún tipo; solo disfrute y placer. Por desgracia no es un vuelo que se pueda hacer habitualmente ya que el horómetro y la inversión pecuniaria no es pequeña, pero sin duda alguna merece la pena el esfuerzo y que sin duda repetiremos (Álvaro, lo institucionalizamos como vuelo anual?) cuando la meteo y nuestros bolsillos lo permitan.


Buenos vuelos!

1 comentario:

  1. Qué bonito y que envidia, sois unos máquinas !!

    ResponderEliminar

Gonzalo Flores. Con la tecnología de Blogger.

Lo más visto este mes...

Lo más visto...

Email

Email

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

2014 © Planer - Responsive Blogger Magazine Theme
Planer theme by Way2themes