viernes, 19 de junio de 2015

16/05/2015: En Ocaña hay que tener maña

Hay veces que un vuelo aparentemente complejo resulta mucho más sencillo de ejecutar de lo que parecía en un principio y otros que por el contrario, y pese a no tener ninguna dificultad aparente, resultan mucho más interesantes de lo pensado inicialmente. Este es el caso del corto pero intenso relato de hoy: un casi "palomar" a Ocaña (LEOC), que pese a lo cerca que está de nuestra base, Cuatro Vientos, no nos había dado nunca antes por visitar (por el aire, obviamente) y que nos serviría como vuelo "quita-mono" antes de nuestra próxima aventura.

En esta ocasión me toca hacer la ida. Como Álvaro ha volado hace muy poco me cede amablemente la ida cosa que me produce verdadera ilusión, sobre todo cuando es un campo nuevo el que voy a poder desvirgar estrenar.





La víspera al vuelo entro en la web de Ocaña (http://www.senasa.es/aviaciondeportiva/procedimientos.php) y me descargo los completos y profusos manuales para la operación en este aeródromo y preparo, como siempre, el routing, la aproximación, el circuito y esas cosas que hacemos los pilotos antes de volar.
Siempre que voy a volar tengo esas mariposas en el estómago pero en esta ocasión no es así. Al principio me preocupo pensando que estoy perdiendo la emoción de volar pero lo achaco a que es un vuelo muy "ligero" de pocas millas, poco aliciente meteorológico (que raro!) y fácil de ejecutar; que equivocado estoy!

Como siempre, a las 9 de la mañana nos encontramos en Cuatro Vientos para desayunar, preparar el vuelo como es debido y, una vez aprobado el plan de vuelo, dirigirnos por la plataforma al estacionamiento de nuestro avión. Hacemos la revisión y aprovechamos que está el instructor de guardia por ahí para consultarle cosas del motor, de los manguitos, cuál es cuál y asuntos varios de mecánica. Además, tengo la grata sorpresa de ver a Manolo, compañero de expedición en nuestro viaje a Granada, que sale a volar en estos momentos e invertimos 1 minuto en saludarnos.

Esto es lo que hay dentro del cono de cola de un avión. Curioso, no?
Mi querido amigo Pilar Manolo que se va a dar una vuelta
 Nos ponemos en marcha y solicitamos rodar a Torre la cual nos manda a punto de espera de la 10. Tras realizar las comprobaciones necesarias y con la necesaria autorización, aceleramos por la pista de asfalto hasta que nos vamos al aire y ascendemos a 3.300' para abandonar circuito por viento en cola y posterior W. A pesar de tener una visibilidad espectacular, un día de cielo azul clarito sin nubes y aparentemente una atmosfera estable, resulta ser todo lo contrario y nada más despegar empezamos con botes y meneos no aptos para profanos en las artes volatineras.


METAR LEVS 160800Z 04004KT 300V100 CAVOK 16/04 Q1027

Nos dirigimos hacia el sur y luego sureste donde una vez que sintonizamos la frecuencia de Ocaña (122.60 MHz) nos sorprende que ya están remolcando veleros y tirando paracaidistas como si no hubiera mañana. Al poco rato, sobre Aranjuez, notificamos que nos encontramos en N (Puente de la autovía A-IV sobre el río Tajo) y pedimos información de tráficos y pista en servicio a lo que nos indican que la pista en servicio es la 11 y que procedamos siguiendo el circuito publicado en las cartas (un circuito con una base muuuy larga para salvar la caja acrobática y probablemente para dar más seguridad a los veleros). 

Cuenta la leyenda que por ahí anda N de LEOC
Tanto Álvaro como a un servidor nos ponemos en marcha rápidamente ya que la letanía que teníamos con este vuelo se torna en estrés rápidamente cuando a la dificultad que supone llegar a un nuevo campo le sumas una actividad intensa y sobre todo de aeronaves no habituales (remolques y veleros). Además, si a eso le sumamos un viento considerable la cosa se pone interesante, ¿verdad?

Continuamos nuestra aproximación notificando que nos encontramos en base y por radio escuchamos a un velero que se encuentra en el circuito de veleros con intención de aterrizar. No tardamos en tenerlo a la vista, justo enfrente nuestro, pero bastante más alto. Álvaro me dice que va muy alto a lo que le respondo que no se confíe que estos bichos, cuando quieren, sacan los aerofrenos y no veas como caen. La clase que me proporciono mi amigo Maik hace menos de un año ahora me sirve para algo ;-)
Efectivamente, cuando vira a final empieza a caer considerablemente y a nosotros no nos queda más remedio, aplicando el reglamento del aire, que darle prioridad mientras notificamos y hacemos un 360 a unos 400' del suelo antes de poder continuar con nuestra aproximación con el objeto de darnos separación suficiente para poder aterrizar.



A pesar de que el viraje es bueno, cuando recuperamos el rumbo nos hemos overchutado demasiado (en este preciso momento no caemos en cuenta de que se debe al viento). Toca recuperar la senda y situarnos en corta final cuando vemos como están sacando un velero a la cabecera. Sin pensármelo dos veces cambio la pista de asfalto por la de tierra que se encuentra a la derecha. He de reconocer que la situación en cabina es estresante, y mucho. Hacía bastante tiempo que no me sentía de esta forma y en aviación no es el mejor estado ya que te puede llevar a cometer errores no deseados, como por ejemplo no mirar la manga para descubrir que el viento está completamente cruzado. Álvaro observa a como el avión se aproa a la izquierda cosa que yo también compruebo con un ojo puesto en la pista y otro en la velocidad que varía con cada racha y obliga a estar muy vivo con las manos y los pies.

En corta final y aproximándonos al "verde", la sensación de velocidad es tremenda probablemente provocada por la ilusión visual de ver césped en vez del asfalto. Tanto que tengo que mirar el anemómetro varias veces para resistir la tentación de tirar de los cuernos para frenar el avión. Finalmente, tras la recogida, la física de fluidos se comporta de forma habitual y nuestro aeroplano toma tierra (nunca mejor dicho) mientras respiramos entre aliviados y orgullosos por cumplir satisfactoriamente nuestro objetivo :-P 

Rodamos por la pista de asfalto hacia el parking mientras nos coordinarnos con la Pilatus que se encuentra en cabecera para poder hacer backtrack (gracias por indicarnos que el "apartadillo ese" no es el mejor sitio para dejar paso cuando el viento es de componente norte :-P) y una vez con los calzos puestos nos dirigimos al bar a tomarnos la tan merecida Coca-Cola con un pincho de tortilla que no está nada mal en la terraza chill out

Álvaro, tío, luego nos tomamos una cerveza, no pongas esa cara de asco a la Coca-Cola :-P
Ya están llenando la piscina y mi compi y yo estamos de acuerdo en volver pronto a pasar el día y poder comer y darnos unos buenos barrigazos. Llamamos a la oficina ARO para hacer un nuevo plan de vuelo y tranquilamente nos encaminamos a la plataforma para preparar el avión y volver al nido cuando...

Pero... Álvaro... ¡¿por qué te frotas con el avión?!

ringg, ringg, rinngg, suena el teléfono
- Si, dígame, dice Álvaro
- Buenas, te llamamos de la oficina ARO para decirte que hay un avión que ha pinchado en la pista y que tardaremos una hora en abrir otra vez al tráfico
- Ah, vale, pues muchas gracias, te llamamos dentro de un rato para ver cómo está la cosa y activar el PV

Pues nada, tenemos que hacer tiempo, menos mal que nos han llamado, menudo detallazo. No nos queda otra que recorrer los hangares y pasearnos por toda la plataforma para hacer tiempo.

Sukhoi de Ramón Alonso soltando, que no perdiendo, aceite
La manga al fondo en un curios ángulo de 90º con la pista
A ver si algún día me acuerdo de venir a por el coche

Mi compañero con su gran afición de regar inspeccionar el campo
Menudo genocidio insectil!
Una vez que nos informan de que ya está abierto de nuevo LECU, procedemos a volver al avión y nos ponemos en marcha a la cabecera de la 11 para despegue inmediato. 
La vuelta es todavía más movida que la ida. Todo el rato pegando saltos y nosotros sin poder subirnos más debido a las restricciones del TMA. Y he de confesaros que no me mareé pero casi. Estaba la atmósfera perfecta para hacer un buen bautizo al avión de fluidos gástricos (que asco!)


METAR LEVS 161200Z 04007G17KT 330V110 CAVOK 24/02 Q1026
La visibilidad perfecta, lástima de turbulencia :-( Es la única foto que no salió movida
El aterrizaje por la 10 de Cuatro Vientos resulta sin novedad por parte del piloto al mando y una vez recogido el avión nos dirigimos al club para devolver las llaves y papeles del avión y despedirnos con prisa para poder llegar a comer a nuestras respectivas casas y cumplir la promesa de llegar pronto :-P

Ha sido un buen día y un buen vuelo sobre todo porque nos ha servido para aprender una cosa: por muy cerca que estés de tu base y por muy pocas que sean las millas que te separan de tu destino, siempre la preparación del vuelo debe ser completa. Nunca hay que bajar la guardia y ser confiado en aviación ya que hay muchos factores que en cualquier momento te puede sorprender, ya sea la meteo, los tráficos, el aeródromo...

Moraleja, da lo mismo la distancia que recorras ya que el aterrizaje sólo es uno y debe ser perfecto ;-)


Buenos vuelos!

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