viernes, 26 de diciembre de 2014

18/10/2012: Córdoba me va (II)

No sé a vosotros, pero a mí me encanta llegar a un nuevo aeródromo/aeropuerto y ver como es la terminal, la torre, la disposición de las instalaciones, la plataforma llena de aviones con los aviones...

Hace apenas unos minutos que hemos llegado a Córdoba procedentes de Cuatro Vientos, después de un vuelo muy estable, con bastante viento en cara y una muy mala visibilidad pero por fortuna, el destino nos ha regalado un día francamente bueno con una temperatura que roza el calor.

Aquí un selfie para dejar plasmada nuestra llegada triunfal
Aeropuerto de Córdoba. Muy, lo que se dice muy transitado no lo es
Repostamos el avión para dejarlo todo listo para la vuelta (hemos avisado por teléfono antes de salir que íbamos a necesitar combustible y lo hemos indicado en el Plan de Vuelo) y nos dirigimos a la salida pasando por el control de seguridad donde amablemente nos guardan nuestros chalecos y nos llaman a un taxi. Mientras esperamos a que llegue nuestro vehículo, charlamos brevemente con alguien del Club Aéreo Córdoba (gracias por ofrecerte a acercarnos al centro) que nos avisa de lo peligrosos que pueden llegar a ser los pilotos de la zona, jejeje, y nos recomienda los mejores sitios para ir a comer.
Por cierto, no confundir este pequeño club y escuela de ultraligeros con el Real Aeroclub de Córdoba del que a pesar del nombre, su principal función es ser un club social para jugar al pádel y al tenis. Vamos que de aviación le queda el nombre y nada más. This is Spain.

Llega el taxi y pedimos que nos lleve al centro, a La Mezquita. Ole. Son aproximadamente las 13 horas. Procedemos a dar un paseo por los alrededores para abrir más el apetito y vaya si surte efecto, al poco rato nuestros pequeños estómagos comienzan a reclamando la ingestión de viandas varias. En el momento en que vemos un "Burrikin" nos decimos: - Anda, un sitio para comer...- Que nooooooo, ¿acaso pensáis que "los tripones" podemos cometer semejante tropelía?

Pero como me gusta volar!

Fue el aroma a tortillas lo que provoco que mi socio se pusiera en modo: ya no hay quien me detenga.
Nos dirigimos a tomar el aperitivo a a la esquina donde se encuentra la Virgen de los Dolores, en plena Judería, al curioso y pequeño bar Casa Santos, bien conocido por sus espectaculares "tortillones" de más de 7 kilos que se comen en la calle, a los pies de la pared de la Mezquita. Realmente la tortilla, aunque gigante, está perfectamente cuajada y de sabor exquisita. Muy  recomendable.

Pongo fotos de la comida ya que se que las mujeres no interesan tanto :-P

A continuación nos vamos a comer a la también recomendada Taberna Salinas, donde tenemos la suerte de llegar pronto y que tarden apenas 10 minutos en darnos una mesa.

(Lo siento Álvaro, tengo que contarlo, jjijiji)

Resulta que nos sientan a Álvaro y a mí en una mesa que no está mal pero un poco en una zona de paso y no se me ocurre otra cosa que decirle con voz acaramelada mientras le cojo de la mano: - Cariño, a que buenos sitios me traes para celebrar nuestro aniversario - a lo que Álvaro me contesta: - ¿A que sí?, solo nos faltan unas velitas - jajajaja. Debe ser que lo que parecía ser una frase dicha en bajito no lo fue tanto cuando inmediatamente aparece un camarero que nos dice que si queremos nos cambia a otra mesa, y sin tiempo para decir nada nos vemos forzados a levantarnos y nos colocan en un rinconcito super cuqui e íntimo, con mantel de tela y le digo a mi socio: - Álvaro, creo que se han pensado que somos maricones gays - y me contesta - ¿y eso tío? ¿Por qué?- a lo que le respondo - ¿No te has dado cuenta que nos han cambiado de mesa después de hacer la coña del aniversario?! -, - Anda es verdad, colega-
Imaginaros la risa que nos entro. Estuvimos atendidos de maravilla, no nos falto nunca una copa de cerveza (sin alcohol) en la mesa y el servicio de 10. No va a ser tan malo esto de ser gay, jejeje. Muy recomendables los flamenquines y el... rabo de toro jajajaja, en serio, jajajaja.

Una vez que terminamos y viendo que el local estaba hasta las patas, nos levantamos sin hacer sobremesa y nos disponemos a dar un paseo para bajar la comida - no contaré que nos tuvimos que dar la vuelta a medio camino porque me había dejado la gorra - y nos dirigimos a E para recorrer el margen del río hasta llegar al puente Romano y de ahí a la Mezquita, previa parada intermedia para tomar un café en Hostal El Triunfo. No, no penséis mal, o sí, además de ser un hostal, tiene un bar con una terraza en la que tomar un café y torrarse un poco ¡Que calor madre mía, y eso que estamos en octubre!

Uno de estos puentes es E. Como buenos aviadores hay que visitar lo realmente interesante 
Mi socio disfrutando del Patio de los Naranjos mientras se ajusta el volumen del audífono
Y a las 16 damos por finalizada nuestra visita y detenemos a un taxi para que nos lleve al aeropuerto

- Al aeropuerto, por favor
- ¿Al aeropuerto?
- Sí, al aeropuerto.
- Ah, vale, ..., ¿podrías subir la ventanilla y mirar en la pegatina que tengo ahí cuanto es el suplemento? Es que hace tanto que no voy que ya ni me acuerdo

Al llegar, la terminal está completamente vacía, tanto que no hay nadie que nos abra la puerta de la oficina para pagar las tasas así que tras aporrear la puerta insistir varias veces, conseguimos acceder y liquidar la factura.

No sé si sabéis que este aeropuerto, Córdoba, tiene un horario de operación hasta las 15 horas locales. Si amigos sí, a pesar de que el personal del aeropuerto está hasta las 18, las operaciones en el aeropuerto se terminan a las 15 ¿Absurdo? Ni te lo imaginas. No obstante se puede pedir una ampliación de horario con un mínimo de 24 horas de antelación por un módico precio que dividido entre dos o tres no sale tan mal (unos 15€) y permite ir con mucha más tranquilidad (despegar como muy tarde a las 15 a mí al menos no me compensa el viaje). Nos informan que a pesar de publicarse un NOTAM, es necesario que todas las aeronaves paguen el suplemento y no sólo los que soliciten la ampliación (que me parece lo lógico). Por tanto os confirmo que TODAS las aeronaves que despeguen después de las 15 tienen que pasar por caja y no sirve la triquiñuela de que pida la ampliación de horario una aeronave y lo paguen el resto a escote.

Pasamos por el WC, cogemos unas botellas de agua de la máquina y salimos a la plataforma una vez recuperados los chalecos. Me sorprende una bola de cristal que no había visto nunca antes en ningún lado y no tengo ni idea de cuál es su cometido. Tras unos instantes de concentrada observación, Álvaro y servidor deducimos que debe ser un reloj de sol. Los rayos solares penetran en la esfera y se concentran en un punto que a su vez va quemando una especie de papel con marcas graduadas que se va cambiando todos los días. Sencillo y práctico invento que ni se adelante ni se retrasa (malo será el día que lo haga).
Actualización: "La bola de cristal es un heliógrafo,  mide las horas de insolación de cada día, pertenece a AEMET" vía Twitter de Aeropuerto de Córdoba

Reloj solar de máxima precisión. 
Nos dirigimos al avión, hacemos las inspecciones de rigor y nos acomodamos dentro, con un calor que tetorras te torras y con un primer y perezoso movimiento de la hélice, arrancamos y procedemos a realizar el camino de regreso esta vez yo como Piloto al Mando... pero eso será ya en la próxima y última entrada.

Buenos vuelos!

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