lunes, 9 de junio de 2014

15/05/2014: ¿Me llevas a volar?

- Bueno, ¿entonces que hacemos el jueves? ¿Que te apetece?
- ¿Me llevas a volar?
- ...
- ...
- Claro, ¿y eso?
- Me apetece y es un buen momento. ¿Tu quieres?
- Claro, claro.

Entro en la página del club y veo que el único hueco libre es a las 10:30 de la mañana. Al ser festivo en Madrid parece que los aviones están bastante solicitados. Pero he tenido suerte. Me apetece un montón volar (¿y cuando no?) pero este es un vuelo bastante especial y tiene que ser perfecto por la cuenta que me trae.
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Como he dicho antes, salvo Madrid capital, hoy es laborable en el resto de la Comunidad por lo que sigo mi rutina diaria de llevar a los niños al cole pero hoy, en vez de ir a continuación a trabajar, pongo rumbo a Cuatro Vientos. Me encanta. Que pena que no me toque una primitiva y poder hacer de esta aviación mi estilo de vida :-P

Pasamos por el club para confirmar que el piloto anterior está volando y a después vamos a hacer el plan de vuelo y desayunar tranquilamente. Vamos con tiempo de sobra.
O eso creemos ya que aun no se ha terminado de enfriar el magma café cuando veo por la cristalera del bar rodar a nuestro avión de vuelta al parking apenas 15 minutos después de despegar. Vaya, ahora si hay que darse prisa si queremos interceptar al socio en plataforma para que nos pase la carpeta y las llaves del avión. Dicho y hecho, terminamos, pagamos y cruzamos el control de seguridad

- ¿Esta gente siempre es tan simpática?
- Ejem, ejem, mejor no digo nada que luego todo se sabe

Los desayunos previos al vuelo son lo mejor
Llegamos a plataforma y nos encontramos con el socio enfrente del hangar de la FIO. Me pasa la carpeta y me dicen que el avión esta todo bien. Que raro, ¿porque se habrá vuelto tan pronto?. Bueno, no es algo que me importe. Reviso que esta todo y me doy cuenta de que faltan las llaves. Le silbo y volvemos a reunirnos para que me las de. Buff, menos mal que me he dado cuento. No quiero ni pensar en tener que recorrer la plataforma corriendo a estas horas de la mañana. Cuando llegamos al avión le digo a mi compi que puede ir desatando el avión. No se vosotros, pero cada vez más, me ocurre que cuando vuelo con alguien al que voy a dar un bautismo o todavía no ha volado lo suficiente me vuelvo más perro que Niebla y el tema de cuerdas, calzos, revisión eléctrica, drenaje... todo lo que puedo delegar, lo delego tan rícamente y me limito a supervisar con la excusa de que estas enseñando como se debe hacer. Esta mal, ¿verdad? lo se, y más tratándose de alguien del sexo femenino... jijiji

Aquí la jefa trabajando de buena mañana
Una vez terminadas las tareas previas al vuelo y hechas las fotos de rigor, que sirven para conmemorar y recordar la gran hazaña que vamos a llevar a cabo, nos subimos al avión y tras la conveniente explicación de los instrumentos básicos y de lo que va a ocurrir una vez hecha la puesta en marcha, procedo a arrancar (menos mal que el motor está caliente y no le cuesta mucho, que yo creo que es lo que más asusta al acompañante neófito) y hacer el briefing procurando ser lo menos técnico posible para que se me entienda :-P

#Selfie! Lástima de estatura jijiji XD (lo mejor donde me guardo la checklist)
Autorizados a punto de espera de la 10 salimos del parking a plataforma y nos dirigmos por Bravo a rodadura donde, una vez chequeados los instrumentos, le ofrezco sentir los pedales para dirigir el avión por la calle de rodaje y me sorprende muy gratamente ver como no lo hace nada mal. Mucho mejor que otros que lo han probado antes, y no digo nombres, jejeje

Una vez llegados a punto de espera, doy las últimas indicaciones anti-mareo a mi acompañante como son: cabeza recta mirando al frente en despegue y primeros momentos de ascenso, y luego movimientos muy suaves hasta que el oído se vaya acostumbrando y, sobre todo, nada de mirar al suelo del avión.
En el momento en que tenemos la prueba de motor hecha y la autorización para despegar recibida entramos en pista haciendo backtrack y pregunto: ¿Listo? y contesta: Listo! Meto gases a tope y comenzamos a rodar, 40 nudos, anemómetro vivo y a 65 nos vamos al aire

¡Que pasada!

Eso es lo que me gusta oír cuando vuelo con alguien que no lo ha probado antes. Expresiones que suelta la gente inconscientemente al sentir el vuelo por primera vez, el sumergirse en la atmósfera y sentir lo que es elevarse en uno de los cuatro elementos cosmogónicos por excelencia.

Abandonamos por W y le propongo un juego a mi compi:

- Mira, estos son los mandos, tienes que mantener el avión recto y nivelado, es decir, no subir más de 3500' y no bajar tanto como para rodar en vez de volar. Lo mejor es que mantengas siempre la misma distancia entre el morro del avión y el horizonte como ahora, ¿ok? Y me llevas a Torrelodones.
- ¿Pero donde está Torrelodones?
- Pues más o menos hacia el norte. No has presumido siempre de tu orientación espacial, pues hala, hala, avísame cuando lleguemos :-P

Si soy honesto, que a veces lo soy, debería confesaros que casi tengo que envainármela cuando mi acompañante me sorprendió con un vuelo recto y nivelado más que decente sobre todo para ser la primera vez que cata mandos. Sólo me salvo su desorientación espacial que hizo que me llevara al Pantano de Valmayor en vez de a Torrelodones así que puedo decir que su reto no pudo darse por cumplido, eso sí, no por mucho (un punto y otro están relativamente cerca) pero no lo admitiré nunca, jeje

Tras unos 360 por la zona, hacemos incursión en el valle de Cuelga Muros (estaba la atmósfera tan estable que ha sido la primera vez que me he metido tanto) con sus correspondientes comentarios del tipo

- ¿No están las montañas muy cerca?, ¿No nos vamos ya?, Venga, ¿mejor vamos a otro lado?

Al fondo el Valle de los Caídos
Finalmente hago caso de sus palabras y nos vamos para el Escorial y de ahí a la estación de Robledo de Chavela para ver sus antenas e instalaciones. Es la primera vez que me piden ir a ver las antenas pero teniendo en cuenta que mi compi es teleco y habiéndose pasado unos cuantos años en la Carlos III entiendo que no haya perdido el interés por estas cosas ¿verdad?

Antenas de Robledo de Chavela: Ya están aquiiiiiiIIIIIIiiiii
El vuelo transcurre de maravilla y nos dirigimos a Colmenarejo y de ahí a Monterrozas cuando de repente me dicen:

- Me estoy mareando

Esas son las palabras que todo piloto quiere evitar oír nunca de un acompañante que monta con él la primera vez. Ya sabía yo que existía esa posibilidad pero estando la atmósfera tan estable y cogiendo los mandos no pensaba que pudiera ocurrir. Bueno, son cosas que pasan, ahora solo tengo un objetivo que es llegar a Cuatro Vientos cuanto antes mientras con una mano cojo los cuernos y con la otra hago la cuñita en la ventanilla de tormentas para que entre aire frío (y vaya si era frío, una semana después estoy todavía intentando descriogenizarme los dedos corazón y anular) y retrasar los desagradables efectos del mareo.

Meto gases y pongo rumbo directo a November (N), o eso es lo que creo porque cuando debería de ver la rotonda lo que veo es la M50 y la gasolinera de La Atalaya a mi izquierda en vez de a la derecha. Cagada Que gran error. Rectifico y cuando alcanzo November (ahora sí) llamo a Torre:

- Cuatro Vientos, buenas de nuevo de EC-IJV, alcanzando November
- IJV, haga esperas sobre November. Le aviso
NOOOOOoooooooo

Arghhhh, ¿por que a mi? Si solo quería entrar al campo lo más directo posible...
Escuchando los tráficos en secuencia la experiencia me dice que no voy a tener que hacer un 360, con suerte ni un 180, así que inicio un alabeo muuuuy abierto por la derecha para que en el momento que me indique que proceda en final de la 10 pueda cambiar de rumbo sin meter mucho mucho viraje y sea lo menos brusco posible.

Exacto, no llevo ni 90 grados cuando me autorizan a 3 millas fuera de la 10

Mi compi se encuentra mejor, hago el preaterrizaje y me notifican que hay una Cessna haciendo tomas y despegues y que se encuentra en base para virar para final. Como todavía estamos lejos entiendo que no son tráfico para nosotros con lo que yo sigo a lo mio intentando verla. Nada. Va a ser difícil pero mi compi se ha quedado con la copla y parece que no está cómoda intentado localizarla.

- Pues yo no la veo
- Nada, no te preocupes que no nos va a molestar
- Pero en serio, que está un avión por aquí, a ver si nos vamos a chocar
- Que no, tranquila, que estará apunto de aterrizar y nosotros aun estamos lejos
- Ya, pero te han dicho que hay un avión y que si lo tienes a la vista y no lo vemos
- Que no te preocupes, en serio
- Vale, vale, pero yo no lo veo
- ...
- ¿Tu lo ves?

Yo ahora estoy centrando todo mi esfuerzo en mantener una buena senda de aproximación, bajando la velocidad del avión, compensando, comprobando parámetros de motor, vamos, todas esas cosas que se hacen para aterrizar y que es mejor hacerlas concentrado y, sinceramente, lo que menos me apetece es que me "distraigan" con algo que se que considero que no es importante. Sólo alcanzo a decir

- ¡¡¡CABINA ESTÉRIL!!!

CABINA ESTÉRIL... por favor!
Mucho mejor, el silencio se hace dueño del cockpit y notifico,

- EC-IJV 3 millas fuera sin el precedente a la vista
- EC-IJV autorizado a aterrizar pista 10, precedente rodando por la pista apunto de volver a despegar.
- EC-IJV, autorizado a aterrizar pista 10

El viento apenas nos afecta, llevo una senda perfecta, meto flap progresivamente y una vez pasados los números de la cabecera las ruedas toman contacto con el asfalto en el mismo eje y tan suavemente que mi compi solo puede decir: ¿Ya?

Ha sido una toma de esas que se que voy a recordar toda la vida y que pasará a los anales de la historia del centenario aeródromo de Cuatro Vientos como una de las 10 tomas más perfectas que hayan ocurrido nunca. En fin, prefiero no alardear más, que no soy presuntuoso, pero... QUE PEDAZO DE TOMA! :-P

Rodamos a plataforma, y justo cuando vamos a estacionar me doy cuenta de que hay que empujar el avión Tengo dos opciones, explicarle el manejo de los pedales y frenos y confiar en ella o invitarla amablemente a que se baje del avión y empuje como si de Iñaki Perurena se tratase. Visualizo la imagen de la IJV estacionada con más de media sección trasera dentro de la sala de juegos infantiles del RACE entre restos de cristales rotos. Lo veo claro, la segunda opción es la correcta. Recogemos todo y dejamos el avión listo para el siguiente turno. Podemos dar por finalizado el vuelo de hoy.

Reconozco, pese al mareo, que ha sido un vuelo más que agradable. Sí, ha sido un palomar como muchos de los que he hecho, pero con una excepción: mi acompañante. Y es que llevar a tu esposa y madre de tus hijos implica una gran responsabilidad. Sabes de sobra que no va a pasar nada pero el "¿y si...?" que resuena en tu cabeza es complicado de quitar. Casi han pasado tres años desde que tengo la licencia hasta que se ha podido realizar este pequeño vuelo. No por desconfianza sino por dejadez por ambas partes. Hasta ahora nunca se había dado la ocasión, pero hoy, hoy ha sido el día.

De las mejores fotos que tengo con diferencia. 
Queda hacer el debriefing y os aseguro que será el primero que haga dirigiéndome a la otra persona como "cariño" mientras la beso en los labios y le digo lo orgulloso que estoy de lo bien que ha pilotado ;-)

Buenos vuelos!

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