martes, 30 de abril de 2013

24/03/2013: Cirrus, es otra historia


En ocasiones veo Cirrus.

Hay veces que cuando menos te lo esperas Venus se alinea con Marte y Júpiter y el resultado es tener la suerte de vivir una experiencia aeronáutica que se queda grabada a fuego en tu interior que, por inesperada, la hace más especial aun si cabe. Pero no adelantemos acontecimientos y vayamos por partes. Hoy os dejo el relato de mi vuelo con @coolhand_ (Isra para los amigos) en su Cirrus SR20.

Es domingo por la mañana, por delante queda la Semana Santa y yo que debo ser de los pocos pringaos  que le toca trabajar el lunes, martes y miércoles, debo ver muy apesadumbrado y con todo el dolor de mi corazón como los miembros de mi unidad familiar abandonan el calor del hogar para disfrutar de sus días de asueto dejándome sólo y compungido entre las desangeladas cuatro paredes de mi ahora triste morada.

Se me ocurre abrir el portátil y avanzar en un curso que estoy haciendo pero miro por la ventana y algo me dice que puedo aplazarlo un par de horas y ¿por qué no ir al dichoso Cuatro Vientos a ver aviones? Una voz, la de la conciencia, me dice que mejor estudie un poco que falta me hace; pero otra vocecilla, mucho más convincente, me dice que un aviador como yo no debería quedarse encerrado en casa teniendo un precioso e histórico aeródromo a menos de una hora. No iba a conseguir que me embaucase esa voz de piloto bribón pero la realidad es que ya estaba montado en el coche, saliendo de mi garaje y llamando por teléfono a Isra y proponiéndole tomar una cerveza en el Bücker Bar.

- Isra, muy buenas
- Que tal Gon
- Oye, que me he quedado de Rodriguez y que si te apetece tomar una cerveza en Cuatro Vientos
- Pues me iba a duchar ahora e ir para allí en un rato. Tengo pensado darme una vuelta pero no está la meteo como para tirar cohetes. Pero sí, si quieres nos vemos por allí en un rato
- OK. Nos vemos

Al cabo de un rato, aparco mi coche y me reúno con Isra que ha desestimado hacer un viaje a Castellón o Córdoba para comer por culpa del mal tiempo. Mientras me estoy fumando un piti y charlando con él me dice:

- Bueno qué, nos damos una vueltecita en la Cirrus?

En estos momentos mi gran sentido de la responsabilidad me dice que debo declinar su amable ofrecimiento e ir estudiar un poco pero sin darme cuenta estoy respondiendo con un:

- CLARO!

Dicho y hecho. Cojo el chaleco de mi coche, compruebo que tengo la licencia en el bolsillo (¿qué carajos hace la licencia en el bolsillo si yo no la he cogido?) y nos dirigimos a la oficina ARO a hacer el Plan de Vuelo.

METAR LEVS 241100Z 23014KT 200V260 9999 BKN025 10/06 Q1005

TAF LEVS 241100Z 2412/2421 24012KT 9999 BKN025 PROB30 TEMPO 2412/2418 SHRA SCT025TCU


Ya en plataforma, y casi sin darme cuenta, me encuentro con la EC-KKH frente a frente. Siento que algo en mi interior se emociona al verla. Qué línea, qué interiores, qué carenado... No sé si es amor o es sólo sexo pero la realidad es que ese aeroplano tiene algo especial que despierta mis instintos voladores más ocultos ;-)

Es difícil pillar a Isra sin el teléfono en la mano ;-)


Después de alimentarla como es debido, nos acomodamos en el interior, e Isra me hace una rápida clase de los diferentes controles, sistemas y dispositivos que tiene (incluido el paracaídas balístico). No me voy a extender en la parte instrumental, ya que probablemente os aburriría, pero solo puedo deciros que es bestial y como muestra os voy a dejar un par de fotillos.

Cockpit de cristal. Avendine para ser más exactos
Transponder y Sistema de navegación ¿Sabéis que tiene AP?
Detalle del paracaídas balístico. Por suerte (o por desgracia) no tuvimos que hacer uso de él.

Cuando estamos listos, Isra pone en marcha sin ningún problema los 200CV del Continental que mueve la hélice tripala y mientras esperamos a que el motor coja temperatura (que se puede ver perfectamente en la pantalla gracias a los sensores que hay en los cilindros) hacemos el breafing y nos dirigimos a punto de espera para hacer la prueba de motor y seguir la checklist, que también está en las pantallas.

Con todos los parámetros en verde nos autorizan a despegar por la 28

Que sonido, que aceleración, que maravilla
Si algo me sorprende muy gratamente es a la velocidad que ocurre todo. Se despega con flaps (posición de despegue), se rota a unos 70 nudos y con velocidad de unos 85 nudos y a 200 pies se limpia y se procede a ascender a unos 105 nudos! Cuando menos te lo esperas ya estás a 3.500 pies (si, 3.500 para aeronaves con IAS superior a 120kt) y en menos que canta un gallo estas abandonando por W ¿sabéis lo que es una IAS de 140kt?, ¿no? Mejor que no lo sepas o todo lo demás te parecerá lento

Rumbo oeste, viento en popa y a toda vela!
Sin saber muy bien a donde ir, y viendo que el techo de nubes estaba muy cerca, nos encaminamos hacia el oeste cuando Isra me pregunta si quiero coger los mandos. Claro, ¿y quién no? Estaba deseando ver como de fácil iba a ser acostumbrase a volar con un stick en lugar de los habituales cuernos. Sin problema, la sensación es muy natural (y eso que estaba usando la mano derecha) además de muy sensible y con una respuesta muy rápida. Otra cosa es el compensador eléctrico (de profundidad y de alabeo en el propio mando de vuelo), que a pesar de intentarlo de la forma más delicada posible no fui capaz de dejarlo "fetén" y requería de correcciones casi constantes.

Así estuvimos un rato, probando el piloto automático y mi capacidad de pilotaje cuando le digo a Isra

- Que nubes más chulas ¿verdad?
- Si, ¿subimos un poco?
- Creí que no me lo ibas a pedir nunca, bandido

Impresionante. Creo que no puede haber nada mejor en esta vida que volar entre nubes de algodón a ambos lados, sentirte parte del cielo y maniobrar entre ellas. Bueno, quizás sí, se me ocurre que practicar sexo entre nubes de algodón pueda ser mejor aun pero se me antoja ligeramente depravado y mi compi de vuelo y servidor no estábamos por la labor.

¿No es una de las mejores vistas que hay?
Esto es lo único decente que pude grabar y encima se desenfoca :-(

Casi sin darnos cuentas, estamos en las proximidades de Talavera y no pude resistir la tentación de llamar a mi buen amigo @angelmd88 para darle una alegría. Cuando por fin se da cuenta de que no le estoy vacilando sale de su casa como alma que lleva el diablo, ataviado con su cámara de fotos, para retratarnos en pleno vuelo. 

El cielo está un poco oscuro
Pero no podemos quedarnos mucho más tiempo ya que en la lejanía vemos como se va acercando un frente que tiene pinta seria y será mejor que abandonemos la zona sin demorarnos demasiado. Nuevamente cojo los mandos y nos dirigimos a Casarrubios (LEMT). El trayecto se me hace corto, muy corto, y apenas 15 minutos desde que salimos de Talavera estamos en corta final dispuestos a aterrizar. Me encanta volar con Isra, se nota la cantidad de horas que tiene a sus espaldas y a pesar del viento racheado que hay en la cabecera de la 26 hace una toma que roza la perfección.

En Casarrubios
Se nota que es la hora de comer, ya que el bar está bastante concurrido. Por desgracia no podemos quedarnos a alimentarnos y nos conformamos con una Coca-cola, ya que el cielo azul con nubes cada vez es más gris y el frente que hemos visto antes y que hemos dejado atrás continua su curso sin detenerse y se nota que empieza a ganar terreno.

Pista de LEMT apenas 15 minutos después de aterrizar
Decidimos que es mejor comer en Cuatro Vientos, así que apuramos nuestro refresco y regresamos de nuevo al avión para llegar cuanto antes a nuestro aeródromo de origen. Dicho y hecho, nos acomodamos y compruebo cuánta razón tenía Isra antes cuando me decía que es más fácil arrancar este avión en frío que en caliente; a diferencia de las Piper que suelo volar. 

SPECI LEVS 241435Z 25017KT 9999 SHRA SCT020TCU BKN030 10/06 Q1004
Con la 26 libre, aceleramos y nos vamos nuevamente al aire con un objetivo, sacarle distancia suficiente a las "feas nubes" como para tomar en LECU sin problemas. Lo que me parecía arriesgado o imposible con lo que suelo volar en este avión es pan comido.

Carrera entre "nubes feas" y Cirrus ¿quien ganará?
En menos de 10 minutos estamos de nuevo a 3.500 pies en circuito de Cuatro Vientos, virando a viento en cola izquierda de la 28 y posterior base y final.

No hace falta recurrir al jurado, tenemos un claro ganador de la carrera.

De nuevo, una preciosa toma. Lástima que no llevaba cámara ni nada porque me habría encantado poder grabar mucho más vídeo y compartir con vosotros lo que yo viví en primera persona.

No hemos terminado de apagar el motor cuando unas gotas empiezan a caer sobre el plexiglas de la cabina, cada vez con más intensidad, hasta que nos encontramos dentro del avión, sin poder salir, de la chupa de agua que está cayendo. 

"Una nube pasajera" decía mi compi

Este momento en el interior de la cabina me sirve para asimilar la estupenda experiencia que acabo de vivir y para terminar de preguntarle dudas sobre las pantallas, velocidades, configuraciones... al fin y al cabo saciar mi curiosidad de todo lo que acabo de experimentar.

Cuando al fin parece que la cosa escampa, recogemos nuestros bártulos, ponemos la funda al avión y procedemos a cerrar la Cirrus no sin una sensación de tristeza y ganas de volar de nuevo.
Cuatro gotas están cayendo cuando emprendemos nuestro cambio al edificio terminal y un enorme chaparrón es lo que tenemos cuando entramos por la puerta. ¡Que chupa de agua, viento y frío! Mi cara empezaba a experimentar los primeros síntomas de lo que viene siendo la criogenización.

Agua, frío, viento... da lo mismo, nuestra cara refleja claramente la ilusión de haber volado
Son cerca de las 16 y el estómago empieza a demandar la ingestión de líquidos y sólidos con urgencia así que nos secamos como podemos y nos metemos en el Bücker Bar a ver si queda algo de comer: unas buenas hamburguesas, una cañita y conversación aerotrastornada (mientras vemos por la cristalera como una Cessna está a punto de estamparse con la pista desde más de 15 metros de altitud al meterse en pérdida en despegue) es el mejor acompañamiento a un día que nunca pensé que fuera a suceder. A veces los planes inesperados son los mejores y este relato es buena prueba de ello.

Cañita en la Bücker ;-)


Epílogo

Son más de las 23 horas cuando entro por la puerta de mi casa después de que nos echaran de Cuatro Vientos y posterior taberna irlandesa. Miro la mesa y veo el portátil sin encender y los libros sin abrir. La casa está en silencio, no hay nadie y apoyándome en las paredes consigo llegar a mi cuarto. Me tumbo en la cama y una sonrisa aflora en mi rostro al recordar el avión, el vuelo, la compañía y el día en general. Estiro un brazo y compruebo que la cama está vacía. Lo último que recuerdo es un: "Menos mal que no hay nadie. De la que me he librao!"

EBRIO, MUJERIEGO Y HABLADOR... PILOTO AVIADOR!!!

Buenos vuelos!

6 comentarios:

  1. yo en ocasiones veo flipadetes y frikis jjajajjajaja!!

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  2. Grande Gon! Muy bueno como siempre. Imposible leerlo sin dibujar una sonrisa, "se nota" que lo disfrutaste :)

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